Ansiedad por separación

cache_9025296

Estrategias para reducir la ansiedad por separación

Mantén la calma. Es más eficaz mostrarse tranquilo/a que tranquilizar. Se solidario/a y permanece calmado/a. Debes darle tu apoyo en este momento y reiterarle que siempre estás ahí para él/ella. Sé cariñoso/a y permanece seguro/a de que las cosas van a ir bien.

Escúchale con atención y responde empáticamente diciéndole que entiendes lo que le pasa, pero que aún así debe hacerlo, y recuérdale que vas a volver a recogerlo/a, y cuál va a ser el premio si consigue superar la situación. Si continúan las quejas retírale la atención hasta que cesen las quejas y otras conductas de ansiedad como llorar o agarrarse a ti.

Evita la sobreprotección ¿Cómo se vence el miedo a patinar? Patinando. Pues lo mismo ocurre con las situaciones temidas por el/la niño/a. Haz que tu hijo/a se enfrente a las situaciones que le producen ansiedad. Y recuerda: Miedo evitado es miedo incrementado.

Apoya sus intentos de hacer frente a situaciones nuevas y desconocidas. Esto hará que gane en autonomía y reducirá el miedo a situaciones novedosas.

Evalúate. En ocasiones los adultos también tenemos miedos o situaciones que nos generan ansiedad, e inevitablemente estos miedos y ansiedades se las vamos a trasmitir a el/ella.

Deja que lleve uno de sus juguetes o peluches favoritos para que le dé seguridad. Cuando llegues, dale tiempo para que se adapte, incluso si eso significa pasar un rato sentado/a en tu regazo.

Guiarlo/a en la imaginación de escenas agradables. Puedes ayudar a tu hijo/a a imaginar un lugar relajante y a tomar conciencia de las sensaciones y sentimientos de calma en su cuerpo. O bien, puedes pedirle que se imagine una caja donde poner las preocupaciones que le molestan, para que la use cuando lo necesite o quiera estar haciendo otras cosas. Esto es un juego para dotarle de herramientas, pero no olvides que esas preocupaciones deben ser escuchadas.

Respirar con él/ella.  La respiración lenta y profunda facilita la reducción de la ansiedad. Puedes ayudar a tu hijo/a a practicar esto, guiándole para que se imagine cómo el aire viaja entrando por la nariz, pasando por la tráquea, y llegando al vientre, el cual se hincha como un globo.

Hazle saber qué va a suceder. Explícale en lenguaje directo lo que sucederá, de forma calmada y positiva. Haz esto varias veces, si es posible, y asegúrate hacerlo justo antes de que vayas a salir o de la llegada de la persona con quien lo/a vayas a dejar.

Pon énfasis en las cosas divertidas que él/ella hará mientras esté fuera.

Usa lenguaje positivo. No digas, «Nunca te dejaré para siempre». Di, «Pronto volverás, o volveré pronto a recogerte”.

Interactúa un poco con la persona con la que vayas a dejarlo/a un rato antes de la separación. Es importante que tu hijo/a vea que tú estás bien con la persona con la que estará. Unos pocos minutos de calma, haciendo que se interese por un juguete, juego, o actividad pueden realmente ayudar en el momento de la separación. Sin embargo, no alargues esto más de lo necesario.

No dejes que se convierta en un drama. Puede que hagas todo de forma correcta, pero aún así es difícil para él/ella decir adiós. Permaneces calmado/a, firme y amoroso/a. No prolongues la separación, aunque tu hijo/a pueda parecer inconsolable, haga una rabieta, y ruegue que lo/a lleves contigo

Si está fuera por un período de tiempo largo, mantén el contacto con tu hijo/a—llámale mientras esté fuera y no dejes de recordarle que estarás pronto con él/ella. No te centres en ese tema, pregúntales como ha ido su dia, qué han hecho, comparte anécdotas divertidas – todo esto les ayudar a mantener su mente alejada de la ansiedad.

Refuerza (premia) las conductas valerosas que muestre tu hijo/a a través de elogios descriptivos (“Me ha gustado mucho que te hayas quedado  sin llorar. Ves como no pasa nada”).

Cuando vuelva.  Felicítalo/a por haber sido tan bueno/a cuando estaba fuera, y luego pasa tiempo de calidad con él/ella Todo esto, con repetición, le ayudará a entender que siempre estás ahí para él/ella  y que si tienes que separarte de el/ella por un rato o unos días, siempre volverá o volverás.

  • No lo/la sobornes con dulces o regalos – no ayudará realmente a superar la ansiedad y puede llevar a una alimentación inadecuada.
  • Esto requiere paciencia -no busques una solución, y dejes el proceso a medias para luego volver a retomarlo, esto solamente confundirá a tu hijo/a y hará que el problema sea peor.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies